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Lo que venga después…

Publicado el 18/02/2009 por Comité editorial, Bci Blog.

El 2008 el mundo financiero occidental casi se colapsó. Esa catástrofe se evitó gracias a las mayores intervenciones estatales desde los años 30. Para restaurar la confianza y desbloquear el crédito los gobiernos del mundo desarrollado inundaron los bancos con liquidez y ofrecieron garantías para los depósitos y la deuda bancaria. Inyectaron centenares de miles de millones de dólares de capital público, dejando al Estado como copropietario de los mayores bancos del mundo desarrollado. En Estados Unidos, el campeón de los mercados libres, y en Gran Bretaña, cuna de la privatización moderna, muchos titanes de las finanzas empiezan 2009 como criaturas estatales, seminacionalizadas.

Este año veremos cuáles han sido las consecuencias para el equilibrio entre los mercados y el gobierno, y para el modelo de capitalismo anglosajón. Muchos han declarado ya la muerte de la revolución de Thatcher y Reagan, y el final de una era de “fundamentalismo del mercado libre”. “El liberalismo se ha acabado”, según Nicolas Sarkozy, el presidente francés.

El equilibrio entre el Estado y los mercados oscilará menos de lo que muchos imaginan ahora. Y dependerá más del rendimiento de las economías que de grandes rediseños intelectuales. El mundo desarrollado se enfrenta a una recesión difícil, pero es posible que no sea catastrófica. Cuanto más superficial sea la caída, menor será el deseo de que se produzca un cambio económico general.

Por eso, las comparaciones con la crisis de los años 30 son exageradas. La Gran Depresión fue una catástrofe económica: en Estados Unidos la producción cayó una tercera parte y el desempleo alcanzó el 25%. Ese colapso prolongado supuso una nueva delimitación de las fronteras entre gobiernos y mercados, más allá de los aspectos financieros: desde la agricultura al transporte interestatal por carretera.

Fuente: The Economist.

 

Obtener lo mejor de las personas

Publicado el 15/01/2009 por Marcos Castro, .

Frente a los vaivenes del mercado muchos nos preguntamos cuál es la mejor forma para enfrentarlos. Sin embargo, aquellos que miramos la Banca por dentro tenemos algunas preguntas adicionales, pues el origen de la actual coyuntura ha puesto en duda los mecanismos de protección de algunos gigantes de la industria mundial y, por su puesto, varios de sus máximos ejecutivos no lo han pasado del todo bien.

Antes de encontrar las respuestas estuve reflexionando y leyendo algunos libros, entre ellos el testimonio de un hombre que encontró un nuevo sentido a su vida al trabajar en una cadena de café o la historia de un profesor que se prepara para una importante presentación y en la víspera se entera que padece una enfermedad terminal. ¿Qué tienen en común? Ambas historias constituyen sendos ejemplos de lo importante que es ejercitar la introspección, la observación interior de nuestras conductas, motivaciones y, también, de nuestros estados de ánimo.

En ambos casos los protagonistas vuelven a reencontrarse con los valores fundamentales, marginando aquellas creencias que coartaban sus vidas y restituyendo la importancia a la prudencia, como aquella virtud -única e individual- capaz de movernos para enfrentar desafíos impensados. Desde esa perspectiva, la actual coyuntura financiera mundial es una invitación para que actuemos con fortaleza y con la mayor prudencia posible, con el objeto de avanzar y hacer los cambios necesarios para convertir esta realidad en una gran oportunidad.

Quizás he dado muchas vueltas para decir que creo, firmemente, que este periodo es el momento óptimo para obtener lo mejor de las personas, mirar hacia adentro, buscar esas virtudes que nuestros padres nos inculcaron con tanto afecto y que hoy es necesario utilizarlas como las principales herramientas para enfrentar estos desafíos.

La gestación de una nueva burbuja

Publicado el 7/01/2009 por Pamela Auszenker, .

Durante los últimos meses, además de trillones de dólares, los inversionistas han perdido dos cosas. Lo primero es toda capacidad de asombro. Por ejemplo, ya no sorprende ver variaciones superiores al 10% en las plazas bursátiles o escuchar millonarios planes de rescate.

En segundo lugar, se ha perdido la noción de “normalidad” en los mercados. En especial, no deja de ser curioso el comportamiento de la renta fija. Así, a todos los record que se han roto durante esta crisis, hay que agregar el bajísimo nivel que han alcanzado las tasas de los Bonos del Tesoro Norteamericano. La máxima “Cash is King”, que siempre ha estado vigente en la mente de los inversionistas, ha tomado un nuevo significado.

Es tal el nivel de aversión al riesgo, que el mercado se ha enfrascado en una búsqueda incesable por liquidez y por mantener un alto nivel de caja. Y los elementos de inversión elegidos han sido los bonos de la Tesorería. Indudablemente que el activo rol que han tomado las autoridades de ese país, ha ayudado a que éste sea considerado un lugar seguro (“Safe Heaven”). Sin embargo, el mercado es conocido por sobrerreaccionar a las distintas situaciones. Recientemente el organismo emitió US$30 billones de bonos con vencimiento en cuatro semanas, que fueron colocados a una tasa de 0%. Es decir, sin ninguna rentabilidad esperada. Es más, las tasas a tres meses llegaron a ser negativas, implicando que los inversionistas estaban dispuestos a pagar por invertir teniendo la seguridad que su dinero sería devuelto. Si bien, en alguna medida, ello se pudo deber al fin de año (las compañías desean mostrar un buen balance), también denota la desconfianza que continúa existiendo.

Sin embargo, no hay que perder de vista que en la medida que los mercados financieros se estabilicen, las tasas debieran retornar a un nivel de equilibrio. Además, Estados Unidos debe financiar los numerosos planes de rescate que está llevando a cabo, a lo que se suma el histórico déficit que presentará el gobierno este año, por lo que el Tesoro deberá emitir un también histórico monto de deuda, aumentando la oferta de papeles, presionando al alza las tasas. Asimismo, una vez que los mercados se estabilicen, las autoridades deberán comenzar a retirar la liquidez que han inyectado, sumando así mayor presión.

Con todo, una de las teorías es que toda esta liquidez ha comenzado a generar una burbuja en el mercado de bonos del Tesoro. Si fuera así, no hay que olvidar que las burbujas tienen una duración acotada y terminan por desinflarse, por lo que lo más probable es que las tasas de estos bonos repunten, a penas los mercados comiencen a actuar nuevamente con normalidad.

Seguro de cesantía

Publicado el 17/11/2008 por Rodrigo Quiroga, .

El trabajo es fundamental en nuestras vidas. Con él podemos vivir y mantener a nuestras familias. Por ello, para proteger esa tranquilidad, BCI ofrece -a aquellas personas que contraten créditos de consumo- seguros de cesantía en atractivas modalidades.

Una de ellas va dirigida a los trabajadores dependientes que dejan de trabajar por alguna de las siguientes causas: mutuo acuerdo entre las partes, caso fortuito o de fuerza mayor, y necesidades de la empresa, incluyendo la quiebra del empleador.

Para los trabajadores que son independientes, en tanto, el seguro cubre en caso de incapacidad temporal a causa de enfermedad o accidente que implique reposo con prescripción médica superior a un mes.

Estas modalidades cubren hasta cuatro cuotas del crédito de consumo que se contrate.

Por otro lado, BCI ofrece un seguro de cesantía que es nuevo y único en el mercado. Así es, porque le entrega directamente al asegurado dinero para su libre disposición hasta por cuatro meses, con planes de distintos montos y que puede contratar desde $4.830 mensuales. Este seguro, exclusivo para clientes del banco, ofrece además un servicio de asistencia laboral que ayuda en la búsqueda de un nuevo empleo e incluye orientación laboral, apoyo sicológico y, como si fuera poco, el envío de currículum a más de 50 bolsas de trabajo, entre otros beneficios exclusivos. Para no ignorarlo.

¿Está pensando invertir?

Publicado el 25/08/2008 por Cristián Saffie, .

Ya no es novedad que los mercados accionarios del mundo, continúen sometidos a una alta volatilidad en los precios de los activos. Esto ha sucedido en parte por el impacto en los resultados del sector financiero y de la aplicación de nuevos castigos a las inversiones en el sector inmobiliario.

Una alternativa para enfrentar las volatilidades es a través de los fondos mutuos estructurados, que garanticen el capital nominal e incorporen la posibilidad de participar del desempeño de ciertos índices accionarios de mercados y sectores específicos y/o de otras clases de activos de diversa naturaleza con también buenas perspectivas. Este tipo de alternativa de inversión se vislumbra como una buena oportunidad para participar adecuadamente de la volatilidad de los mercados de una forma más conservadora.

Actualmente, cerca de un 4,3% del patrimonio administrado por la industria ya corresponde a este tipo de fondos mutuos, sumando casi 76.538 partícipes.

Un fondo mutuo estructurado invierte en instrumentos de renta fija y en opciones. El componente renta fija está destinado a cumplir con la garantía ofrecida por el fondo, mientras que las opciones están destinadas a capturar un porcentaje de la alza de algún índice o índices accionarios.

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